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Chabier Miguel – Cicloturística Quebrantahuesos y pasión por el ciclismo

La Cicloturística Quebrantahuesos es una de las pruebas de referencia del cicloturismo mundial y un evento que ha marcado a varias generaciones de aficionados al ciclismo. Detrás de su crecimiento y consolidación hay miles de historias personales, muchas de ellas ligadas al voluntariado, al conocimiento del territorio y a la pasión por el ciclismo.

Una de esas historias es la de Chabier Miguel, cicloturista habitual de la Quebrantahuesos, socio del Club Ciclista Edelweiss y autor del blog “Puertos de Huesca”, un espacio de referencia para quienes buscan información detallada sobre ascensiones, recorridos e historias ciclistas en el Pirineo Aragonés.

Hablamos con Chabier para conocer mejor su trayectoria, su vínculo con la Quebrantahuesos, el origen de su blog y su visión sobre la evolución de la prueba y del cicloturismo en España.

Para empezar, ¿cómo te presentarías a alguien que no te conoce dentro del mundo del ciclismo y del cicloturismo?

Simplemente como un aficionado más al ciclismo, tanto a la hora de practicarlo como a la de verlo por televisión. Lo he sido desde muy pequeño gracias a la extinta clásica Zaragoza-Sabiñánigo, y nunca ha decaído en mí esta afición. Lo siento como algo que me ha acompañado a lo largo de mi vida, con muchos momentos para el recuerdo y alguno no tan bueno. No es que haya sido una forma de vida pero si me ha ayudado y me acompaña en la vida.

¿Recuerdas cuándo y cómo fue tu primer contacto con la Cicloturística Quebrantahuesos?

Su primera edición fue en 1991, yo por entonces tenía 15 años. Se oía hablar en Sabiñánigo de que se iba a hacer una cicloturista brutal. A partir de la segunda edición comenzó a ganar en interés y los jóvenes que salíamos en bici ya soñábamos con hacerla, aunque para ello siempre ha sido obligatorio la mayoría de edad. Mientras ibas a ver la salida y la llegada, y te ofrecías a echar una mano en meta. Años más tarde llegaría mi primera Quebranrahuesos, en el 2000.

Has participado en la prueba en 20 ediciones. ¿Qué te motivó a repetir año tras año?

Durante muchos años lo que más te motiva es el afán de superación. Eres joven y con tiempo para entrenar más o menos bien, en cada edición mejoras a la anterior y al final lo que buscas es saber dónde están tus límites. No es competir contra los demás sino contra ti mismo. Después pasan los años, pasan las ediciones y tu visión cambia porque ya más o menos conoces esos límites y pasas a un ciclismo en el que prima más disfrutar de la prueba desde una prespectiva más relajada. Y esto es una de las cosas buenas de la Quebrantahuesos, el permitir distintas formas de afrontar la prueba. 

Además de cicloturista, has ayudado en alguna ocasión al equipo de trabajo de la organización. ¿Qué tipo de tareas realizabas y qué te aportó esa experiencia viviendo la prueba desde otro prisma?

La verdad es que al llevar tantas ediciones no he podido ayudar como lo hacen el millar de voluntarios que cada año dan forma a la Quebrantahuesos. Sí que algún año ayudé en la confección de la bolsa del participante, imagínate tener que hacer miles de bolsas, necesitas un pabellón o una nave industrial, y decenas y decenas de voluntarios de todas las edades. Eso también es hacer la Quebrantahuesos. Es impresionante y en cierto modo impacta. Si muchos participantes lo vieran también quedarían impactados del trabajo que hay detrás de la marcha. Hay muchas formas de darse cuenta de la grandeza de la prueba, sin duda esta es una de ellas.

En tu opinión, ¿cómo ha sido la evolución de la Quebrantahuesos a nivel de participación, seguridad y exigencia deportiva?

Sin duda alguna muy positiva. La exigencia deportiva sigue siendo la misma ya que el recorrido apenas ha variado, la única diferencia fue la inclusión del paso por Hoz de Jaca porque creo que en las primeras ediciones no se pasaba. A cambio algunas carreteras han mejorado su estado y eso facilita el rodar por ellas.

En cuanto a participación y seguridad, se podría decir que la evolución ha ido de la mano. Con un crecimiento exponencial en la participación durante años, lo relativo a seguridad fue creciendo, sobre todo el número de ambulancias y personal médico, helicópteros, Protección Civil… sin olvidar al combo que forman ese día Guardia Civil y Gendarmería, supervisando el corte de carreteras para mayor seguridad de los participantes. Esto último quizás haya sido el mayor logro en cuanto a seguridad. Prácticamente la totalidad de los 200 kms están cerrados al tráfico, un lujo que pocas marchas pueden igualar, aunque bien es cierto que ello ha ido en contra del espectacular ambiente que antaño se vivía en el Portalet y Hoz. El último kilómetro del Portalet parecía el Tour de Francia. Los que lo llegaron a ver saben de qué hablo.

El Pirineo y sus puertos son protagonistas indiscutibles de la prueba. ¿Qué tienen de especial estos recorridos para el cicloturista?

Quizás para los de la zona no tanto ya que te los conoces bien pero para quien viene de lejos, sobre todo si es la primera vez, tiene que ser una pasada el descubrir este bonito recorrido en un pelotón tan grande y variado. Añádele que mitad del recorrido se hace por Francia, y es que para algunos es la primera vez que pedalean fuera de España, y eso tiene su punto de morbo.

Yo siempre he dicho que la Quebrantahuesos no es la más larga, ni la más dura, ni la más bonita, es simplemente la Quebrantahuesos. Su nombre habla por sí solo.

Eres el autor del blog Puertos de Huesca. ¿Qué te llevó a empezar a escribir y compartir contenido sobre las rutas ciclistas?

La curiosidad. Conocí las altimetrías gracias al Marca y a Miguel Indurain, cuando el rotativo madrileño comenzó a mostrar en sus páginas infografías de los grandes puertos del Tour durante los años grandes de Miguel Indurain. Me llamaron mucho la atención, más en una época en la que no había un acceso a la información como hay ahora.

Años después y con la llegada de internet, conocí la web altimetrias.net , la que podríamos denominar como la biblia de las altimetrías. Ahí creció mi curiosidad tanto por las altimetrías como a su vez por todo lo que había en el Pirineo Aragonés y no se conocía. Lo veía huérfano de grandes altimetrías para toda la montaña que tenemos, por lo que decidí aprender a hacerlas y a partir de ahí comenzar con el blog para dar a conocer en profundidad la montaña altoaragonesa y sus grandes puertos, que los hay aunque en la mayoría de los casos son solo pistas. Una de ellas es el puerto de Sahún, pista que une la Val de Chistau con el Valle de Benasque y que ya está proyectado asfaltar. Esta reivindicación histórica se convertirá en el primer “dosmil” asfaltado del Alto Aragón. Mi puerto favorito y uno de los motivos por los que empecé en este mundo. Quién sabe si gracias a dar a conocer estas ascensiones en el futuro vemos algún “Sahún” más. 

¿Qué tipo de información puede encontrar un lector en tu blog y a qué perfil de ciclista va dirigido?

Lo principal son las altimetrías. Hay una sección dedicada a las de carretera y otra a las pistas de montaña en buen estado. Cada altimetría va en una publicación con una completa información del puerto y acompañada de fotos para dar una idea general de la ascensión. Luego están las rutas, que vienen a ser propuestas de recorridos para quienes no conozcan bien la provincia y se acerquen a ella, las hay de todos los niveles. Todo ello se complementa con mapas.

También me gusta hacer otro tipo de publicaciones como son reportajes y entrevistas. Siempre hay historias bonitas o curiosas que contar, de gente desconocida para el gran público, de acontecimientos del pasado o cosas relacionadas con la alta competición de los ciclistas altoaragoneses a los que he tenido el lujo de haber entrevistado a algunos de ellos como Jaime Castrillo, Jorge Arcas y Sergio Samitier.

Es un blog sencillo, divulgativo, que ni tan siquiera está monetizado ni presenta publicidad, ya que para mí es un entretenimiento. Está enfocado al aficionado ciclista en general para que pueda conocer todo el potencial y la historia ciclista que encierra el Alto Aragón.

¿Crees que el conocimiento previo del recorrido es clave para afrontar con garantías una prueba como la Quebrantahuesos?

Sin duda alguna, y si puede conocerse “in situ” mejor que solamente a través de mapas, vídeos o comentarios de los que ya la han hecho. Entiendo que todos los de fuera no pueden venir antes para conocer el recorrido, o que prefieren no verlo para que así les impresione más el día de la prueba, al final es algo que a todos nos ha pasado con infinidad de pruebas por lo que se recomienda calcular muy bien las fuerzas de cada uno.

Desde tu experiencia, ¿qué errores habituales cometen los cicloturistas que participan por primera vez en la prueba?

El mismo que cometí yo en mi primera edición, salir a tope para intentar rodar cerca de la cabeza de  la prueba. Es un ritmo altísimo para el que la mayoría no estamos preparados pero como de salida estás fresco no calculas las consecuencias. Luego lo acabas pagando en el Marie Blanque o en el Portalet. Lo que tendría que ser un día de disfrute se convierte en un auténtico infierno.

Luego está el tema de la alimentación y la hidratación. Ojo con rodar muchos kilómetros por encima de tus posibilidades y olvidarte de meterle gasolina a tu cuerpo, que luego vienen calambres, pájaras…

¿Qué recomendaciones darías en cuanto a preparación física, gestión del esfuerzo y planificación del día de la marcha?

Lo principal es que cada uno tiene que conocerse bien así mismo, pero tiene que conocerse en un escenario similar al de la Quebrantahuesos. Me refiero a saber gestionar física y mentalmente 200 kms y 3.500 metros de desnivel. Lo ideal es una preparación gradual durante los meses previos, ir de menos a más en todos los parámetros pero sin llegar a acumular excesiva fatiga ni en las piernas ni en la cabeza.

También es buena idea hacer una o dos marchas cicloturistas durante esa preparación. Al final esos días se va más rápido que cuando sales de normal y aunque a ratos vayas un poco al límite, te acaban dando un punto de forma excepcional. 

Más allá del entrenamiento, ¿qué papel juegan factores como la nutrición, el descanso o la estrategia durante la prueba?

La nutrición y el descanso son fundamentales hoy en día en la práctica deportiva, sobre todo en la profesional. No es nuestro caso pero siempre te van a ayudar los beneficios de una dieta sana y el poder descansar sobre todo tras esfuerzos notables. Aquí entran muchos factores en juego porque cada uno de nosotros tenemos una vida personal y laboral distinta, y eso nos condiciona mucho. Más allá de la Quebrantahuesos, se trata de tener hábitos de vida saludables que te permitan abordar objetivos que de otra manera serían casi imposibles.

En cuanto a la estrategia, lo principal es correr con cabeza, calcular bien los esfuerzos y pensar en lo que nos queda por delante. Y esto es algo que vale tanto para los que van en cabeza como para esa inmensa mayoría cuyo único objetivo es llegar a meta. Economiza las fuerzas y piensa que no tienes porque gastarlas todas, la satisfacción de hacerla y llegar bien no tiene precio.

¿Cómo ves el futuro de la Cicloturista Quebrantahuesos, tanto a nivel deportivo como turístico?

Con optimismo porque goza de una salud de hierro. Es el gran referente nacional y uno de los más relevantes a nivel internacional. Es, pese a sus detractores, la marcha que todo el mundo quiere hacer por lo menos una vez en la vida, y eso es muy importante. Hay ya familias que la han hecho tres generaciones, hay participantes de los cinco continentes, hay una creciente afluencia femenina, un millar de voluntarios en cada edición… nada hace indicar que haya un futuro incierto.

A nivel turístico es de un gran impacto, y no sólo económico en la semana de la Quebrantahuesos. Los nombres de Sabiñánigo, del Pirineo Aragonés y de Aragón trascienden todas las fronteras. En un mundo tan conectado como el actual un evento de este calibre se introduce en los dispositivos de millones de personas de todo el mundo, y ahí damos a conocer los encantos de nuestra tierra, que no son pocos. Piensa que otro evento de carácter anual lo hace o lo podría hacer en nuestras comarcas. 

Para terminar, ¿qué significa hoy para ti la Quebrantahuesos después de tantos años vinculado a ella?

Pues muchas cosas, en el fondo ha sido un poco el faro que me ha guiado en mis temporadas ciclistas. No te voy a decir que siempre fuera el epicentro de las mismas pero sí un día muy especial, seguramente por ser de Sabiñánigo y del Club Ciclista Edelweiss. Mucha gente cuando les dices que eres de Sabi te nombran la Quebrantahuesos, y eso la hace aún más especial. Es un orgullo para nosotros y como tal se siente. No somos un pueblo con historia o con tradiciones así que este “invento moderno” es nuestro día grande. Ahora tras completar 20 ediciones he decidido parar, seguir saliendo en bici pero sin ese horizonte, a cambio una vasta cantidad de recuerdos permanecen en mi memoria, creo que la puedo hacer otras 20 veces más gracias a ellos.

Llegar a las 20 ediciones no es solo una cifra; es un testimonio de constancia y respeto por la montaña. Tras cerrar este ciclo en la Quebrantahuesos, nuestro protagonista sigue compartiendo su experiencia a través de Puertos de Huesca, facilitando rutas y datos técnicos a quienes buscan descubrir el Alto Aragón sobre dos ruedas. Sus consejos sobre nutrición, descanso y estrategia son una guía esencial para cualquier cicloturista que decida enfrentarse al reto de Sabiñánigo. La marcha sigue siendo el gran faro del ciclismo nacional, un evento que une fronteras y generaciones en torno a un deporte que, más allá de la competición, es una forma de entender la vida.

Desde COPPEL health & sports, agradecemos a Chabier su tiempo y sus reflexiones, que sin duda serán de utilidad tanto para quienes debutan en la Quebrantahuesos como para los cicloturistas más experimentados.

Articulo publicado en “Espacio Deporte Magazine” – 15, que puedes descargar aquí

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